EL ESPLENDOR DE FLANDES |
Con este título se abre la exposición de la Fundación "la Caixa" destinada a mostrar el arte de Bruselas, Amberes y Malinas en los siglos XV-XVI. Las piezas pertenecen a los Museos Reales de Arte e Historia de Bruselas. En Mallorca se encuentra ubicada en una planta baja y dos pisos(un tercero cerrado al público, pero ignoramos si tiene relación con la exposición) del Gran Hotel. La exposición ya ha recorrido Barcelona(del 23 de Abril al 27 de Junio de 1999 en el Centre cultural de la Fundació "la Caixa" -, Málaga(15 de Julio al 29 de Agosto, en el Museo Municipal), Mallorca desde el 21 de Septiembre hasta el 14 de Noviembre, y finalmente parará en Valencia, del 30 de Noviembre al 6 de Enero, en el Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V.
El montaje es correcto; no da sensación de conglomeración, ni de espacios vacíos. Sin embargo, la luz es demasiado irregular en algunas salas, realzando las figuras, pero dejando en la oscuridad al observador(dificultando el dibujo, ya que las fotos están prohibidas, problemas de registro) Las medidas de seguridad son un tanto arbitrarias, pues del celo extremo hacia algunas obras pasamos al descuido de otras(sin aparente motivo) El primer día los guardas de seguridad mostraron mucho empeño en realizar su trabajo. El segundo quizás intuyeron que no queríamos robar nada. En esta operación me han ayudado dos grandes amigos, Juan y Mar, dibujantes, que se encargaron de trazar bocetos resaltando lo que consideré de más interés, según lo leído en textos alquímicos. Mi intención es que esto sea un trabajo colectivo y que cualquiera dé su opinión y complete o corrija lo dicho. En cualquier caso, pasemos a describir en qué consistió nuestra aventura.
De las numerosas obras(o partes de obras) hicimos unos cuantos esbozos, destacando los objetos que consideramos de interés para el Arte, a los que acompañaremos con lo que nos dice la Fundación, lo que nos sugiere y lo que dicen los Adeptos. De estas tres fuentes quizás el lector halle algo de provecho.
1- RETABLO DE LOS APÓSTOLES DE TONGRES: Nada más entrar nos encontramos con varias tallas, que pertenecieron a un retablo, el Retablo de los apóstoles de Tongres, de la región del Mosa, Lieja o Tongres(?) ca. 1435, según la Fundació "la Caixa"(FLC). Retablo con figuras esculpidas, goznes, las hojas se han perdido, cajón de madera de roble, imágenes en madera de nogal, policromía y dorados originales. Dimensiones: 223, 5 X 257 X 20 cm. Su origen es la Iglesia de Santa Catalina del "beguinaje" de Togres, adquirido en 1889.
Según LFC, es el Retablo más antigua de la región del Mosa(ver F0) y el único que se conserva en Bélgica que informa sobre su función respecto al culto de reliquias. El retablo se puso sobre el altar para resaltarlo y las reliquias que se hallaban en él. Se mantuvo esta tradición hasta bien entrado el siglo XV, en las regiones alemanas, Francia y en Brujas. De los Países Bajos, sólo se sabe con seguridad que este retablo contuviera reliquias(una crónica de 1738 resaltó veinte importantes reliquias de las once mil vírgenes de santa Úrsula junto con otras reliquias no comentadas. Posiblemente se encontraban en los 9 nichos vacíos del friso inferior del Retablo)
El Retablo consta de tres paneles verticales y un panel central más elevado. La línea vertical se resalta con una sucesión de pequeños contrafuertes y pináculos. Doce compartimentos en forma de nicho en los registros laterales inferiores contienen una misma cantidad de imágenes de apóstoles entronizados en cada lado, de los cuales se reconoce a seis por sus atributos. Hay que resaltar que su disposición actual no es original. En la parte superior hallamos a san Juan[Bautista], María y el Niño y Santa Catalina. Debajo, y en el centro del Retablo, la Virgen coronada y entronizada y un Dios Padre sedente. Las dos imágenes se encuentran a ambos lados de un compartimento central que termina en su parte delantera con un delicado trabajo de tracería. No se conoce la función de este espacio central, pero la puertecita posterior podría indicar la ubicación de un relicario o custodia. La Iglesia de Santa Catalina poseía un pedacito de la santa Cruz, que se veneraba el Jueves Santo. Posiblemente se guardara el resto del año en esa parte del Retablo. Ahora la sustituye una imagen de la cruz que data del siglo XVI.
San Pedro está tallado con su atributo básico, la llave. En este caso se trata de una única llave(y no de las dos cruzadas, una de oro y otra de plata), en su mano derecha, llave grande y en su izquierda posee un libro abierto. La interpretación podría ser que San Pedro posee la llave del Arte y en libro abierto es la prueba de ello. El simbolismo de la llave, otorgada a Simón(C-monoj, el único rayo, representante espiritual terrestre de Cristo a su muerte), es semejante a la cruz y la X de San Andrés. Fulcanelli añade, "San Pedro detenta las llaves del Paraíso, aunque una sola baste para asegurar el acceso a la morada celeste. Pero la llave primera se desdobla, y estos dos símbolos entrecruzados, uno de plata y el otro de oro, constituyen, con el trirreme, las armas del soberano pontífice, heredero del trono de Pedro. La cruz del Hijo del Hombre reflejada en las llaves del Apóstol revela a los hombres de buena voluntad los arcanos de la ciencia universal y los tesoros del arte hermético. Ella sola permite a quien posee su sentido abrir la puerta del jardín cerrado de las Hespérides y tomar, sin miedo para su salvación, la Rosa del Adeptado."(MF215,216) En el simbolismo del libro también hallamos el sentido de exoterismo para el libro abierto y de esoterismo para el cerrado. Quizás entonces indicaría que San Pedro es un gran diplomático, con conocimiento de lo cerrado(llave) y de lo abierto(libro). Por otro lado, Fulcanelli resalta que "el libro abierto se caracteriza por la solución radical del cuerpo metálico, el cual, habiendo abandonado sus impurezas y cedido su azufre, se llama entonces abierto. Pero aquí se impone una observación. Con el nombre de liber y bajo la imagen del libro, adoptados para calificar la materia detentora del disolvente, los sabios han pretendido designar el libro cerrado, símbolo general de todos los cuerpos brutos, minerales o metales, tales como la Naturaleza nos los proporciona o la industria humana los entrega al comercio. Así, los minerales extraídos del yacimiento y los metales salidos de la fundición se expresan herméticamente por un libro cerrado o sellado. Igualmente, estos cuerpos sometidos al trabajo alquímico, modificados por aplicación de procedimientos ocultos, se traducen en iconografía con la ayuda del libro abierto. Es necesario, pues, en la práctica, extraer el mercurio del libro cerrado que es nuestro objetivo primero, a fin de obtenerlo vivo y abierto si queremos que, a su vez, pueda abrir el metal y convertir en vivo el azufre inerte que encierra. La apertura del primer libro prepara la del segundo. Pues ocultos tras el mismo emblema hay dos libros cerrados(el sujeto bruto y el metal) y dos libros abiertos(el mercurio y el azufre), aunque estos libros jeroglíficos no constituyen, en realidad, más que uno solo, ya que el metal proviene de la materia inicial y el azufre tiene su origen en el mercurio."(MF420,421) Además, en otro punto de la obra, Fulcanelli comenta, "...el libro abierto, jeroglífico de la materia de la Obra, preparada y susceptible de manifestar el espíritu que contiene. Los sabios han llamado a su materia Liber el libro, porque su textura cristalina y laminosa está formada por hojitas superpuestas como las páginas de un libro." Y hablando del libro de Abraham, dice, "...nuestro escritor piensa que el libro de Abraham estaba hecho de cortezas delgadas de tiernos arbolitos, o, al menos, así lo parecía. Flamel no se muestra muy concluyente, y con razón, pues sabe muy bien que, salvo excepciones casi rarísimas, el pergamino medieval ha sustituido, desde hace tres siglos, al papiro de Egipto(el uso de papiro fue abandonado por completo a finales del siglo XI o comienzos del XII). Y aunque no podamos parafrasear esta expresión lacónica, debemos reconocer que, sin embargo, es ahí donde el autor habla con más claridad. Un arbolito es un árbol pequeño, al igual que un mineral es un metal amarillo. La corteza o ganga, que sirve de envoltura a ese mineral, permite al hombre identificarlo con certidumbre, gracias a los caracteres exteriores de que se reviste. Ya hemos insistido sobre el nombre que los antiguos daban a su materia, a la que llamaban liber, el libro. Pues bien este mineral presenta una configuración particular. Las láminas cristalinas que forman su textura están, como en la mica, superpuestas a la manera de páginas de un libro. Su apariencia exterior le ha valido el epíteto de leproso y de dragón cubierto de escamas[volátil y fijo a la vez], porque su ganga es escamosa, desagradable y ruda al tacto. Un simple consejo a este propósito: escoged con preferencia las muestras cuyas escamas son las anchas y más acusadas...La mina afecta a menudo una coloración pálida como el latón, y, en ocasiones, rojiza como el cobre[¿puntos amarillos y rojos en la piel escamosa del dragón?]. En todos los casos, sus escamas aparecen cubiertas de alineaciones que se enredan y que tienen el aspecto de signos o caracteres extraños, variados y mal definidos. Hemos señalado más arriba el contrasentido evidente que existe entre el libro dorado y su encuadernación de cobre, pues no puede tratarse aquí de su estructura interna.
Es probable que el adepto desee atraer la atención, por una parte, hacia la especificación metálica de la sustancia figurada por su libro y, por otro lado, hacia la facultad que este mineral posee de transmutarse parcialmente en oro(MF272,273)
De los otros apóstoles reconocibles señalaremos a San Bartolomé, que lleva en su zurda un libro cerrado y en su diestra un trozo de lo que parece una lanza. Se dice que los atributos de los santos suelen ser los objetos con los que fueron martirizados. También encontramos a Santiago el Mayor, con su sombrero tocado por una vieira boca abajo Veamos algunas citas: "Se trata de los emblemas de las materias iniciales; la una, ardiente e ígnea, representada por la máscara de Gorgona[este apunte servirá para el escudo del romano que explicamos más adelante] y sus rayos, y la otra, acuosa y fría, sustancia pasiva representada bajo el aspecto de concha marina que los filósofos llaman mérelle, de las palabras griegas méter y ele, madre de la luz. La reacción mutua de estos elementos primarios, agua y fuego, proporciona el mercurio común, de calidad mixta, que es esta agua ígnea o este fuego acuoso que nos sirve de disolvente para la preparación del mercurio filosófico."(MF249,250 cornisa de la chimenea simbólica de Louis d´Estissac); "Sin embargo, las conchas pectiniformes(Pecten Jacoboaeus de los naturalistas) han sido siempre insignia de los peregrinos de Santiago. Se llevaban en el sombrero(como podemos observar en una estatua de San Jaime de la abadía de Westminster), alrededor del cuello o prendidas en el pecho, siempre de modo muy visible. La Concha de Compostela, sobre la cual habría mucho que decir, sirve, en el simbolismo secreto, para designar el peregrino Mercurio(el Mercurio , es el agua bendita de los Filósofos. Las grandes conchas servían antaño para contener el agua bendita; a menudo las encontramos todavía en muchas iglesias rurales), llamado también Viajero o Peregrino. La llevan místicamente todos aquellos que emprenden la labor y tratan de obtener la estrella(compos stella)...¿Acaso no describe el propio Nicolas Flamel, en sus Figuras Jeroglíficas, el viaje parabólico que emprendió, según dice, para pedir al <<Señor Yago de Galicia>>, ayuda, luz y protección? Todos los alquimistas se hallan, en sus comienzos, en igual situación. Tienen que realizar, con el cordón por guía y la concha por insignia, este largo y peligroso recorrido, una de cuyas mitades es por vía terrestre y la otra por vía marítima. Deben ser ante todo peregrinos, y, después, pilotos."(MC 162,163 Bourges) En su mano derecha conserva celosamente un libro sellado y por desgracia su mano izquierda está destruida. San Juan Evangelista está tallado con una copa, sobre la que asoma una serpiente. De nuevo está mutilada su mano derecha.
Hay un apóstol que está figurado con una lanza y un libro, otro con una especie de bastón, y el más curioso, con una hoja de palma(¿) u otro instrumento en forma de sierra. La mayoría de los apóstoles aparecen representados con libros, sean abiertos o cerrados.
En la parte central, destacaría la figura de San Juan Bautista con un cordero entre sus brazos, y la estatua de Santa Catalina, coronada, y con un rey asomando a sus pies. Esta figura extraña e intriga, tanto por su figuración como por su significado que se nos escapa.
El apóstol que lleva en sus manos un libro y una lanza. Fulcanelli nos informa que "[...]Se trata de un hombre muy cabelludo y de barba larga, que sostiene en su mano izquierda un libro y aprieta en la derecha el mango de una jabalina o lanza[el parecido es asombroso con el apóstol]Estos atributos, en extremo sugestivos, designan formalmente las dos materias, activa y pasiva, cuya reacción mutua suministra, al final del combate filosófico, la primera sustancia de la Obra. Algunos autores Nicolás Flamel y Basilio Valentín, en particular- han dado a estos elementos el epíteto convencional de dragones. El dragón celeste, al que representan alado, caracteriza el cuerpo volátil, mientras que el dragón terrestre, áptero, designa el cuerpo fijo. <<De estos dos dragones o principios metálicos escribe Flamel(el libro de las figuras jeroglíficas), he dicho en el Sumario antes citado que el enemigo inflamaría por su ardor el fuego de su enemigo, y que entonces, si se prestaba atención, se vería por el aire una humareda venenosa y maloliente, mucho peor en llama y en veneno que la cabeza emponzoñada de una serpiente y dragón babilonio.>> Generalmente, y cuando no hablan más que del dragón, los filósofos se refieren al volátil[o a la materia bruta inicial, de complexión mixta, ígnea y volátil] A éste recomiendan darle muerte atravesándolo de un lanzazo, y esta operación es el tema, entre ellos, de numerosas fábulas y alegorías variadas[San Jordi en Cataluña, El Drac de Na Coca en Mallorca] el agente está velado tras diversos nombres de valor esotérico semejante: Marte, Marthe, Marcelo, Miguel, Jorge, etc., y estos caballeros del arte sagrado, tras una ardorosa lucha de la que salen siempre victoriosos, abren, en el costado de la serpiente mítica, una ancha herida de la que brota una sangre negra, espesa y viscosa(el mito del dragón y del caballero que lo ataca desempeña un papel importante en las leyendas heroicas o populares, así como en las mitologías de todos los pueblos. Las narraciones escandinavas, lo mismo que las asiáticas, nos describen las hazañas. En la Edad Media, el caballero Gozon, el caballero Belzunce, San Román, etc., combaten con el dragón y lo matan. La fábula china se aproxima más a la realidad. Nos cuenta que el célebre alquimista Hujumsin, elevado a la divinidad por haber descubierto la piedra filosofal, había dado muerte a un terrible dragón que asolaba el país, y clavó el despojo del monstruo en el fuste de una columna <<que se ve aún hoy>>, dice la leyenda. Después de lo cual, se elevó al cielo.) Tal es la secreta verdad que proclama, desde lo alto de su cátedra de madera, el heraldo secular, inerte y mudo, atornillado al cuerpo de su vieja mansión."(259,260MF)
Poco más se puede añadir a este Retablo, pues las otras figuras o aparecen muy mutiladas, o son comunes a estatuas corrientemente vistas.
2- TRONO DE GRACIA: El trono de gracia es una composición típica en la que se suelen representar a Dios Padre, Espíritu Santo y Cristo. La relevancia o curiosidad de este trono es la disposición en forma de Tau de la cruz, composición que se repite en algunas obras de esta exposición. La Tau es la última letra del alfabeto hebreo, el equivalente de la omega griega, y este podría ser uno de los sentidos creo que expresa la cruz, Cristo como principio y fin, alfa y omega. Tengo una fuente sobre el sentido de la Tau, pero como no es un escritor tradicional(Atienza), me abstendré de transcribir sus palabras. En Fulcanelli no he encontrado referencias a la disposición de la cruz. Si alguien sabe algo, estaremos todos encantados de escucharle.
3- CRISTO EN LA ROCA: La imagen es de Cristo con la corona de espinas, sus manos y sus pies atados por una cuerda(con un nudo), vestido con sólo un paño(que parece salir de la parte de debajo de la composición), paño que esconde una calavera a la que le falta la mandíbula inferior. Cristo está sentado en una piedra, de ahí el nombre de la composición. Parece que tras la pasión del Cristo-Materia por la cruz, sufriendo los tres clavos, sobreviene la muerte(nigredo),"y descendió a los infiernos", para resucitar a los tres días. Otra tradición afirma que la cruz se clavó encima de la colina en la que estaba enterrado el cráneo de Adán(Gólgota), completando así la Redención tras el Pecado Original.
4- LA TRÍADA DE SANTA ANA: El libro destaca que extraña en este tapiz la ubicación de Santa Ana, normalmente a la izquierda de la Virgen(el autor lo atribuye a técnicas de confección). Santa Ana parece ofrecer un racimo de uvas a Jesús niño, "haciendo referencia a la Eucaristía y a la sangre que se derramó en la Pasión de Cristo" También se decoran los bordes con racimos. Detrás de las figuras se representan dos escenas, atribuidas a Moisés y Sansón, matando respectivamente a un egipcio que ha azotado a un hebreo y a un filisteo.
5- VIRGEN MARÍA CON NIÑO: Esta estatua llama la atención por el objeto que porta el niño Jesús(sin cabeza), una manzana que parece querer entregar a alguien. Esta figura quizás guarde relación con un grabado del que después hablaremos.
6- SAN LAMBERTO(?): Así, con un interrogante señala esta estatua el libro. Esta estatua recuerda en su estilo a otras dos, más significativas, quizás, que se hallan en esta misma exposición. San Lamberto va tocado con una mitra muy adornada, de la que destaca el tridente(cruz decussata o cruz en forma de horquilla, según el libro). Posee un peto en el que hay dibujadas 3 ruedas o círculos. Se ha perdido el objeto que portaba en la mano derecha(¿un báculo?), pero en la izquierda sostiene un libro abierto, que lee con expresión atenta pero calmada.
7- SAN SILVESTRE: Uno de los pesos pesados de esta exposición, el que más recuerda a los escritos de Fulcanelli. El obispo Silvestre se representa con una triple corona("tiara", con la que hemos visto adornado en la misma exposición a Dios Padre) Oigamos a Fulcanelli, "...el estudiante encontrará por experiencia que la energía del espíritu universal tiene su representación en la espada, y que la espada tiene su correspondencia en el Sol en tanto que animador y modificador perpetuo de todas las sustancias corporales. Él es el único agente de las metamorfosis sucesivas de la materia original, objeto y fundamento del Magisterio. Por él, el mercurio se cambia en azufre, el azufre en elixir y el elixir en medicina, recibiendo entonces el nombre de corona del sabio, porque esta triple mutación confirma la verdad de la enseñanza secreta y consagra la gloria de su feliz artesano. La posesión del azufre ardiente y multiplicado, enmascarado bajo el término de piedra filosofal, es para el adepto lo que la tiara para el Papa y la corona para el monarca: el emblema mayor de la soberanía y la sabiduría."(MF420)
Lleva una capa pluvial atada por una figura tetralobulada que es exacta en su forma a aquellas fotografiadas en el misterio de las catedrales. El contenido, sin embargo, difiere: se presenta a un hombre sentado(¿en un trono?) agarrando una serpiente entre sus dos manos. En el lóbulo superior parece haber una mitra, o algún tipo de casco. Según el libro, es un profeta con banderola. En la mano izquierda, San Silvestre sostiene un manípulo pintado con franjas oblicuas que desciende perpendicularmente. En la mano derecha(con cinco anillos) sostiene sin mucho esfuerzo una cuerda con la que lleva atado por la boca a un dragón. La leyenda cuenta que consiguió poner un bozal al dragón del Capitolio, curar de lepra a Constantino purificándole con agua(por este hecho recibió la corona o tiara papal), devolver la vida a un toro muerto por los encantamientos de un rabino judío.
8- SAN CORNELIO: De nuevo vemos la tiara papal, en este personaje que porta en su mano izquierda un libro abierto y un cuerno(cornucopia, el cuerno de la cabra Amaltea, símbolo de la Piedra Filosofal por su poder multiplicador) Por desgracia se ha perdido el objeto de su mano derecha.
9- VIRGEN CON NIÑO SOBRE LUNA CRECIENTE: Es frecuente ver a la Virgen montada en una luna creciente(en esta exposición varias esculturas aparecen así) El libro destaca la singularidad de que en la decoración de la Virgen aparezca una orla de perlas esculpidas en madera. El niño, a su vez, lleva en el cuello un rosario o Padrenuestro, y sostiene con ambas manos una paloma[¡¿de color negro?!] que picotea el borde del puño de su vestidura. El pájaro sugiere otra especie y llama la atención que, en contra de las leyes de la naturaleza, aparezca una de sus patas sobre su lomo...¿o no es una pata? Recuerda a la crux decussata de la que ya hemos hablado. El libro afirma que la luna simboliza las tinieblas, y que normalmente va acompañada de una serpiente, para simbolizar el triunfo de María sobre las tinieblas por su pureza. Fulcanelli comenta sucintamente que "¿Ignoráis que sólo puede llegarse hasta Jesús por la intercesión de su Madre; sancta Maria ora pro nobis? Yla Virgen es representada, para nuestra instrucción, de pies sobre la media luna y siempre vestida de azul. Color simbólico del astro de la noche(MC158)
10- TALLA DE LATÓN DE VIRGEN CON NIÑO: Las tallas de latón son muy rudas, pero quizás esto sirva para destacar los objetos relevantes de la composición. Así, hallamos en ésta una Virgen que sostiene un fruto redondo, dispuesta a entregárselo al niño.
11- ATRIL CON PELÍCANO: En un principio cuando uno observa esta estatua, ve más a un águila que a un pelícano. El detalle que hace cambiar de opinión es una pequeña abertura en las placas que forman el pecho emplumado del ave, a la que dirige su mirada. Se asienta sobre una esfera[¿bola crucífera? parece más propio del águila, por esto dudamos en un principio] Como bien indica el libro, el águila simboliza a San Juan y el pelícano a Jesucristo por el hecho de picarse el pecho y alimentar a sus crías con su propia sangre(muerte de Cristo en la cruz).
12- RETABLO DE LA VIRGEN MARÍA: Otra obra cumbre de la exposición. Es un retablo eminentemente esotérico, hecho que lo marca las filacterias que rodean a los objetos. "El retablo es una interesante combinación de pintura y escultura: una importante parte de escultura enmarca tres paneles pintados. En el panel central y más elevado aparece María rodeada de objetos y banderolas con inscripciones[en latín] que hacen referencia a la Inmaculada Concepción. Encima, sobre las nubes, Dios Padre[con la triple corona] rodeado de nueva ángeles hace un gesto de bendición"
Sigue el libro, "En los dos paneles laterales se representan figuras arrodilladas de donantes con sus santos protectores. A la izquierda vemos un hombre vestido de negro; detrás de él aparece San Juan Evangelista con un cordero, su atributo. La inscripción de la banderola se refiere al culto a María. En el panel de la derecha se representa a una mujer orando, también vestida de negro y con un rosario entre las manos; la acompaña San Antonio de Pádua, al que se reconoce por el cerdo que está junto a él[¡¿con un cuerno y un cascabel?|] Los personajes se encuentran en un paisaje rocoso imaginario. El cielo, oscuro, está decorado con dibujos dorados esculpidos.
Las figuras de los donantes aún no se han podido identificar, ni siquiera por los escudos de armas presentes. Encima y debajo de las escenas aparecen unos paneles en relieve decorados con guirnaldas doradas que contienen en el centro un escudo de armas. En los paneles pintados de rojo de la parte superior aparecen dos veces las mismas armas: un escudo azul dividido en tres escaques con una estrella de color dorado en los dos superiores y un pájaro dorado en el escaque inferior. En los paneles azules también se ven dos veces los mismo escudos de armas: un corazón de oro en un escudo rojo dividido en cuatro escaques con la letra "I" escrita debajo a la izquierda y la letra "A" a la derecha. El corazón está coronado por una doble cruz, la crux gemina con dos brazos suplementarios en el lado derecho.
El panel rojo que se halla debajo de la escena central de la Virgen contiene una tarjeta con una inscripción en francés: de marie saincte co[n]ceptio[n] cest lymage a grand devotio[n] estouffe en la presante ville la`n] cinqcens xxvi apres mille. Traducido libremente significa que la obra de arte fue dedicada a María Inmaculada Concepción y que se realizó en "esa" ciudad en el año 1526(?). La fecha está dañada por lo que el descifrado se hace con reservas. El panel azul que se halla encima de la escena de María está decorado con guirnaldas de pámpanos y volutas, un tondo con un busto de mujer y dos semicírculos con una flor.
Todos los paneles están divididos horizontalmente entre sí por una cornisa doble, dorada y sobresaliente. Los paneles están separados verticalmente por pilastras atravesadas por las cornisas y compuestas de la misma forma: debajo y junto a los paneles de los escudos de armas, un tambor de columna liso y semicircular con adornos pintados: a la izquierda y a la derecha de las escenas, una base de columna en forma de jarrón, y un fuste que se estrecha por arriba y sirve de pedestal para una talla coronada por un baldaquino en forma de concha, delfines u hojas de acanto y volutas. Los paneles superiores con los escudos de armas están flanqueados por un dibujo floreado sobre un fondo azul distinto en cada pilastra. Las pilastras de la escena central son más altas y contienen una talla bajo un baldaquino en forma de concha. A la derecha e izquierda del panel central las pilastras están decoradas con guirnaldas de flores.
Las seis tallas que se hallan en las pilastras son las figuras femeninas que posiblemente representan a las sibilas. Tienen una mano sobre el pecho y con la otra sostienen su manto como si quisieran revelar alguna cosa. Una de ellas lleva un filacterium. Sus cuerpos están girados hacia la escena central de María. Todas ellas llevan atuendos y tocados de la época"
Las filacterias latinas son muy difíciles de transcribir: a aquéllas que no se pueden leer se añade la dificultad de que cuando dan la vuelta, se hayan dibujadas al revés. Por si esto no fuera diferente, las letras no se corresponden con nuestra grafía, teniendo algunas letras una configuración diferente. Al preguntar a dos encargadas("expertas") sobre la posibilidad de que alguien hubiera trabajado sobre las frases no obtuve más que risas y un "consejo": en la biblioteca hay un diccionario de latín. A veces me pregunto qué nos diferencia a los incultos de los expertos en arte...¿el título? De todas formas he escrito con más pena que gloria lo que he creído entender, y con vuestra ayuda quizás logremos algo más claro:
La filacteria de encima de la Virgen dice algo así como: "Ora pulcra es (¿)amica mea et macula non est va(¿)te"
Debajo de esta filacteria hay un Sol, con la máxima "Sol refulgit qui prius erat in nubilo" A su lado, la Luna, "Qualy luna plena lucet" Y un poco más a la derecha, la Estrella de la Mañana, "Stella matutina"(de seis puntas).
Debajo del Sol hay una puerta flanqueada por dos torres, con la leyenda "Porta claula(¿clavla?) erit" A la derecha, bajo la Luna, unos lirios "Lilium intraitu(¿)..."
Bajo la puerta, dos figuras: el cedro "Sicut cedrus libam mitiplicabit(¿, intriplicabit)", y la rosa, "Quali rosa in diebus veris" A mano derecha, un poco más baja que los lirios, se encuentra una olivera u olivo "Oliva speciola(¿)..."
Al lado del pie derecho de la Virgen se hallan unas flores, "Florvit virga yelle(¿?)" A la derecha hay un palacio, que se asemeja a la puerta comentada, a la que se le han añadido torres y pináculos, "Turris exelta in media civitate"
Debajo de las flores parece haber un pozo, "Apervit putru abilli putrus". A la derecha del pie izquierdo de la Virgen parece haber un espejo oscuro, "...macula..." Al lado del espejo hay una fuente, "Erit fons patens dinavi david..."
Las dos últimas figuras son un huerto y una ciudadela, "Queli ortus irriguus", "Civitas quebra et no derelicta"
No he encontrado todavía ningún texto en el que se hable detenidamente de estos atributos de la Virgen. Fulcanelli habla separadamente de varios de ellos. Estos objetos pueden encontrarse grabados en el pórtico principal de la Catedral de Mallorca, rodeando a la Virgen. Pasaré a transcribir retazos del Adepto sobre alguno de estos símbolos.
Sobre el espejo, Fulcanelli afirma "Alquímicamente, la materia prima, la que el artista debe elegir para empezar la Obra, se denomina Espejo del Arte, <<Ordinariamente es llamada Espejo del Arte por los Filósofos- dice Moras de Respour porque ha sido principalmente gracias a ella[¿él?] que hemos aprendido la composición de los metales en las vetas de la tierra...También se dice que la sola indicación de naturaleza puede instruirnos>>[una pequeña reflexión, ¿qué muestra un espejo? ¿qué decía aquel célebre frontispicio? "Conócete a ti mismo"] Es lo mismo que nos enseña el Cosmopolita cuando, hablando del Azufre, nos dice: <<En su reino, hay un espejo, en el cual se ve todo el mundo. Quienquiera que se mire en este espejo puede ver y aprender las tres partes de la Sapiencia de todo el mundo, y, de esta manera, será sapientísimo en estos tres reinos, como lo fueron Aristóteles, Avicena y otros varios, los cuales, al igual que sus predecesores, vieron en este espejo cómo fue creado el mundo.>> Basilio Valentin dice también en su Testamentum: <<El cuerpo entero del Vitriolo debe reconocerse únicamente mediante un Espejo de la Ciencia filosófica...Es un Espejo en el que se ve brillar y aparecer nuestro Mercurio, nuestro Sol y Luna, y mediante el cual podemos mostrar en un instante y probar al incrédulo Tomás la ceguera de su crasa ignorancia.>> Pernety, en su Diccionario mito-hermético, no citó este término, ya sea porque no lo conociese, o porque lo omitiese deliberadamente. Este sujeto, tan vulgar y tan despreciado, se convierte seguidamente en el Árbol de Vida, Elixir o Piedra filosofal, obra maestra de la Naturaleza, ayudada por el trabajo humano, pura y rica joya de la alquimia. Síntesis metálica absoluta, asegura al feliz poseedor de este tesoro el triple gaje del saber, de la fortuna y de la salud. Es el cuerno de la abundancia[tened en cuenta este texto al leer lo dicho sobre San Cornelio], fuente inagotable de las dichas materiales de nuestro mundo terrestre. Recordemos, por último, que el espejo es el atributo de la Verdad, de la Prudencia y de la Ciencia según todos los poetas y mitólogos griegos."(MC 112,113)
11- SAN AGUSTÍN: Era uno de los cuatro padres de la Iglesia latina, dice el libro, hijo de pagano y cristiana, santa Mónica y vivió entre los siglos IV y V, siendo su maestro el obispo de Milán, san Ambrosio. Su atributo es el corazón ardiente a veces atravesado por flechas, lo que hace referencia al pasaje de su escrito más conocido, "Confesiones". A sus pies se halla un niño que recoge agua de mar con una concha(se ha perdido la mano que recogía agua)
12- SANTA BÁRBARA: Hay tres tallas de esta insigne santa. Se le vinculan diversos atributos: un libro[abierto, que mira con complacencia], una rama de palma, una cruz o un cáliz con la hostia en señal de su fe, una pluma de avestruz como símbolo de su virginidad, un cañón por ser la patrona de la artillería, una corona, una antorcha o una espada por su martirio, su padre pagano a sus pies, y a menudo una torre al lado[un atanor] La leyenda cuenta que su padre, Dióscoro de Nicomedia la encerró en una torre, la hizo torturar y finalmente la decapitó con sus propias manos por culpa de su fe cristiana. La que ahora nos ocupa mira atenta un libro abierto, mientras sostiene algo en su mano izquierda8se ha perdido) Por debajo de sus ricos ropajes sale una cadena con un disco redondo(¿espejo?), pero no creemos que sea un motivo de "objeto de coquetería y símbolo de nobleza", sino el espejo del arte que reproduce la Naturaleza.
Mientras Juan, el artista, esbozaba, se aproximó un grupo de niños de visita cultural a la exposición. A la pregunta de la guía sobre lo que era el objeto de al lado de la santa, un niño intuitivo dijo "una chimenea", siendo convenientemente corregido por la experta. Es un atanor, en efecto, en plena cocción, cuidado por la alquímica santa. Hay una "ventana" que es un orificio de salida de gases. La puerta se halla entreabierta, quizás denotando que la santa ha tenido acceso al interior del mismo, o quizás que ejecuta la vía húmeda, pues sabe de las modificaciones que va sufriendo el contenido del vaso.
13- NIÑO JESÚS: Destacamos esta figura porque tiene la bola crucífera en sus manos. Antes de esta exposición habíamos visto la bola bajo las alas del águila y en manos de Cristo, nunca en manos del niño. En otra obra de la misma exposición se puede ver al niño con un rosario del que cuelga la bola. Es curioso observar que esta bola parece una caja cerrada, pero con posibilidades de abrirse.
14- DOS FRISOS: Destacaremos los dibujos tallados. Friso A, de izq a der. : la cabeza arrugada de un anciano calvo con barba larga que saca la lengua, un ser con cuerpo de dragón y cabeza de hombre, un ave fantástica, un animal fantástico, un monstruo con hábito de monje, una cabeza indefinible. Friso B: un águila muy desgastada, un murciélago con las alas extendidas, un perro de perfil, un extraño ser quimérico con busto de mujer y la parte inferior del cuerpo de un cuadrúpedo. Tiene una mano en la nalga y con la otra se rasca la pata, un dragón, una pequeña cabeza de hombre con barba..
15- RÓTULO DE FARMACIA: Dos hombres dan vueltas al contenido de una olla.
16- SILLERÍA: Esta sillería destaca sobre toda otra pieza de esta exposición por su extraño motivo frontal, ajeno a toda religiosidad cristiana: el hombre de los bosques. Fulcanelli se explayó en las moradas acerca de esta figura. Me limitaré a dar dos pinceladas y luego dejaré que el Adepto hable. Esta tallado con un traje de piel, asentado sobre lo que parecen muchas piedrecitas. Tiene un bastón en su mano derecha(sin el acabado de la Madre Loca), mientras con la izquierda parece sujetar unas cinchas unidas al escudo, las dos letras I H huesudas, unidas por un cordón que serpentea por el bastón del peregrino, de forma parecida a las serpientes del kybalion de Hermes. El bastón se remata con una viera. Encima del personaje hay una concha marina. Veamos ahora qué dice Fulcanelli : "El tema principal, que sirve de enseña a la vieja mansión, es un personaje análogo al que hemos visto, manejando un tronco de árbol, en el poste de serbal de la casa de Lisieux. Esculpido en el mismo lugar y casi con los mismo gestos, parece entroncarse con la misma tradición. Nada se sabe de él, sino que cumple su quinto centenario y que generaciones de habitantes de Thiers lo han visto siempre, desde su edificación, adosado al panel de su vieja vivienda. Este bajo relieve en madera, de talla amplia, pero bastante rudimentaria, de dibujo ingenuo, del que la edad y las intemperies acusan su carácter contradictorio, representa a un hombre de elevada estatura, hirsuto, vestido con pieles cosidas transversalmente con el pelo hacia fuera. Con la cabeza desnuda, sonríe enigmático, algo distante, y se apoya en un largo bastón terminado, en su extremidad superior, por un rostro de anciana encapuchada y muy fea. Los pies, desnudos también, se apoyan en una masa formada por sinuosidades rudas cuya grosería de ejecución apenas permite identificarlas. Tal es el hombre de los bosques, al que un cronista local llama la esfinge de Thiers[...] Se ha planteado la pregunta de si esta imagen no representa a San Cristóbal, considerando la de un Niño Jesús que habría ocupado el panel opuesto y vacío de la fachada. Pero aparte de que nadie conserva el menor recuerdo sobre el tema que antaño disimulara la chapuza de la derecha suponiendo que haya llegado a existir-, habría que admitir que el zócalo que soporta a nuestro eremita figura las olas. Nada menos seguro que esta hipótesis. Pues, ¿cómo explicar, en efecto, su milagrosa permanencia sobre las aguas, y sobre unas aguas cuya superficie sería convexa? Por otro lado, la sola ausencia de Jesús a espaldas del coloso justifica la exclusión de un parecido posible con San Cristóbal. Incluso suponiendo que pudiera encarnar a Ofero primera posibilidad del gigante cristiano antes de su conversión -, no sería posible encontrar ninguna razón satisfactoria de la vestidura simiesca que imprime a nuestra estatua su carácter particular. Y si la leyenda asegura que el transportador de Jesús tuvo que arrancar un árbol a fin de luchar contra la violencia de la corriente y la inexplicable pesadez de su divina carga, no señala en absoluto que ese árbol llevara una efigie, una marca distintiva cualquiera[...]En cuanto al sentido propio del hombre de los bosques, se concentra, sobre todo, en la cabeza de matrona con que termina su cetro rústico. Rostro de dueña con el cráneo envuelto en un capuchón, tal aparece aquí, en su forma plática, la versión de nuestra madre loca. Así designaba el pueblo- en el tiempo de las parodias alegres de la fiesta del Asno- a los altos dignatarios y maestres de ciertas instituciones secretas. La Infantería dijonesa o Cofradía de la Madre loca no es otra que la ciencia hermética misma, considerada en toda la extensión de su enseñanza. Y como esta ciencia confiere a quien la abraza y la cultiva la sabiduría integral, resulta de ello que el gran loco esculpido en la fachada de Thiers es, en realidad, un sabio, pues se apoya en la Sapiencia, árbol seco y cetro de la madre loca. Este hombre simple, de cabellos abundantes y mal peinados, con barba inculta, esta hombre de la naturaleza al que sus conocimientos tradicionales empujan a menospreciar la vanidosa frivolidad de los pobres locos que se creen sabios, domina desde lo alto a los otros hombres como domina el montón de piedras que pisotea(señalemos, de paso, que se trata de piedras amontonadas o de alguna roca con fisuras, y no de olas, lo que aquí se reproduce. La prueba evidente la encontramos en un ttema del siglo XVI, situado en la misma región: el bajo relieve de Adán y Eva en Montferrand- Puy-de-Dôme- Se ve a nuestros primeros padres tentados por la serpiente de cabeza humana enrollada en torno al árbol paradisíaco. El suelo de esta bella composición es tratado de la misma manera, y el árbol de la vida desarrolla sus raíces alrededor de un montículo en todos los aspectos semejante a aquel en el que se apoya el hombre de los bosques) Él es el iluminado porque ha recibido la luz, la iluminación espiritual. Tras una máscara de serenidad indiferente, conserva su mutismo y coloca su secreto al abrigo de las vanas curiosidades, de la actividad estéril de los histriones de la comedia humana. Es él, ese silencioso, quen representa para nosotros el miste antiguo(del griego Mistes, jefe de los iniciados. Mistes procede de mio, callarse, guardar silencio, celar, de donde la vieja palabra francesa musser, que corresponde al picardo mucher, esconder, disimular), encarnación griega de la ciencia mística o misteriosa(misterion, dogma secreto, esoterismo)
Pero al lado de su función esotérica, que nos muestra lo que debe ser el alquimista, sabio de espíritu simple y escrutador atento de la Naturaleza, a la que tratará siempre de imitar como el mono imita al hombre,(Tal es la razón de su aspecto vestimentario y de su nombre local), el hombre de los bosques revela otra. Y ésta completa aquélla. Pues el loco, emblema humanizado de los hijos de Hermes, evoca aún el mercurio mismo, única y propia materia de los sabios. Es ese artifex in opere del que habla el himno de la Iglesia cristiana, ese artesano escondido en el centro de la obra, capaz de hacerlo todo con la ayuda exterior del alquimista. Es él, pues, el dueño absoluto de la Obra, el trabajador oscuro y jamás ocioso, el agente secreto y el fiel o leal servidor del filósofo. Y es esta incesante colaboración de la previsión humana y de la actividad natural, esa dualidad del esfuerzo combinado y dirigido hacia una misma meta, lo que expresa el gran símbolo de Thiers[...]
En un viejo almanaque que, con las Clavículas de Salomón y los Secretos del Gran Alberto, constituía antaño lo más obvio de la impedimenta científica de los mercachifles, se encuentra, entre las láminas que ilustran el texto, un singular grabado en madera. Representa un esqueleto rodeado de imágenes destinadas a marcar las correspondencias planetarias <<con las de loas partes del cuerpo que las afectan y dominan>>. Pues mientras el Sol nos ofrece, con este propósito, su faz radiante, y la Luna, su perfil engastado del creciente, Mercurio aparece bajo el aspecto de un loco de corte. Se le ve tocado con un capuz de peregrino con orejas puntiagudas[...]y sosteniendo un caduceo a guisa de cetro de bufón. A fin de que no haya lugar a interpretaciones erróneas, el artista se ha tomado el trabajo de escribir el nombre de cada planeta bajo su propio signo. Se trata, pues, de una verdadera fórmula simbólica utilizada en la Edad Media para la traducción esotérica del Mercurio celeste y del azogue de los sabios. Por lo demás, basta con recordar que la palabra francesa fou(loco; antes se decía fol) procede del latín follis, soplillo para el fuego, para evocar la idea del soplador, epíteto despectivo dado a los espagiristas medievales. Incluso más tarde, en el siglo XVII, no es raro encontrar, en las caricaturas de los émulos de Jacques Callot, algunos grotescos ejecutados con el espíritu simbólico cuyas manifestaciones filosofales estudiamos nosotros. Conservamos el recuerdo de cierto dibujo que representaba a un bufón sentado con las piernas cruzadas en X y disimulando tras su espalda un fuelle voluminoso. No cabría mostrarse sorprendido, pues, de que las sabandijas de la corte, muchas de las cuales se han hecho célebres, tuvieran un origen hermético. Su atavío abigarrado, sus extraños perifollos- llevaban en la cintura una vejiga a la que llamaban linterna-, sus brincos y sus mixtificaciones lo prueban, así como ese raro privilegio, que los emparejaba con los filósofos, de decir, impunemente, atrevidas verdades. Por fin, el mercurio, llamado loco de la Gran Obra a causa de su inconstancia y volatilidad, ve confirmado su significado en la primera lámina del tarot, llamada el loco o el alquimista(algunos ocultistas sitúan al loco o alquimista al final de las veintiuna cartas del juego, es decir, a continuación de la que figura el mundo, y a la que se atribuye el más alto valor. Semejante orden no tendría la menor consecuencia pues el loco, desprovisto de número está fuera de serie -, si ignorásemos que el tarot, jeroglífico complemento de la Gran Obra, contiene las veintiuna operaciones o fases por las cuales pasa el mercurio filosófico antes de alcanzar la perfección final del elixir. Pues bien, ya que la obra se ejecuta precisamente por el loco o mercurio preparado, sometido a la voluntad del operador, nos parece lógico nombrar a los artesanos antes que los fenómenos que deben nacer de su colaboración)
Por añadidura, el cetro de los locos, que es positivamente un sonajero(krotalon, en griego, krotalwn, cascabel, corresponde a nuestro crótalo, o serpiente de cascabel, y se sabe que, en hermetismo, todas las serpientes son jeroglíficos del mercurio de los sabios), objeto de entretenimiento de niños pequeños y juguete de la primera edad, no difiere del caduceo. Los atributos ofrecen una evidente analogía entre sí, aunque el cetro del bufón exprese, además, esa simplicidad innata que poseen los niños y que la ciencia exige a los sabios. Uno y otro son imágenes semejantes. Momos y Hermes llevan el mismo instrumento, signo revelador del mercurio. Trazad un círculo en el extremo superiro de una vertical, añadid al círculo dos cuernos y obtendréis el gráfico secreto utilizado por los alquimistas medievales para designar su materia mercurial(hasta el siglo XVI no fue añadida una barra transversal a la vara primitiva, con objeto de figurar la cruz, imagen de muerte y resurrección) En resumidas cuentas, el cetro del bufón parece tratarse de una caduceo, de esoterismo más transparente que la vara de serpientes rematada o no con el pétalo alado. Su nombre en francés, marotte, diminutivo de mérotte, madrecita, según algunos o de María, la madre universal, según otros, subraya la naturaleza femenina y la virtud generadora del mercurio hermético, madre y nodriza de nuestro rey.
Menos evocador es el caduceo, que conserva, en lengua griega, el sentido de anunciador. Las palabras khrukeion y khrukion , caduceo, designan ambas al heraldo o pregonero. Por sí sola, su primitiva común, khrux, el gallo(porque esta ave anuncia el comienzo del día y de la luz, la aurora) expresa una de las cualidades del azogue secreto. Es la razón por la cual el gallo, heraldo del Sol, estaba consagrado al dios Mercurio y figura en nuestros campanarios. Si nada, en el bajo relieve de Thiers, recuerda a esa ave, no puede negarse, sin embargo, que esté oculto tras el vocablo de caduceo, que nuestro heraldo sostiene con las dos manos. Pues el bastón o cetro que llevaban los oficiales de heráldica se llamaba caduceo como la vara de Hermes. Se sabe, además, que entraba en las atribuciones de los heraldos el elevar, en signo de victoria o de acontecimiento feliz, especies de monumentos conmemorativos llamados en Francia Monts-joie. Se trataba de simples montículos o amontonamientos de piedras, de monts de joie(montes de alegría). El hombre de los bosques se nos aparece, pues, a la vez, como el representante del mercurio, o loco de la naturaleza, y el heraldo místico, obrero maravilloso al que su obra maestra eleva sobre el montículo en cuestión, signo revelador de su victoria material. Y si este rey de armas, este triunfador, prefiere a la opulencia dalmática de los heraldos su túnica de fauno, es con objeto de mostar a los demás el camino recto que ha tomado él mismo, la prudente simplicidad que ha sabido observar, la indiferencia que manifiesta con respecto a los bienes terrestres y a la gloria mundana."(253-259MF)
En la parte izquierda de la sillería, se encuentra entronado a San Jerónimo con leones heráldicos en los montantes laterales. Viste un capelo cardenalicio y sostiene un báculo episcopal, que falta. Sobre su rodilla derecha reposa un libro abierto y su león permanece encadenado a su izquierda, En el panel derecho hallamos a San Roque contra un fondo de ciudad. Lleva el faldón subido para que el ángel pueda mostrar su herida en la pierna. En la esquina inferior derecha, un perro yace impasible ante los hechos con un pedazo de pan en la boca.
17- CINCO SOLERAS CON FECHA DE 155, 1556: Llegamos a un punto incomprensible. Una de las soleras representa la figura del ahorcado, mas en la exposición se han empeñado en ponerlo hacia arriba. Al hacérselo notar a Juan, mi dibujante, me señaló que seguro que era un fallo de los "técnicos". Imposible, le dije yo, pues hasta la fecha está al revés, y la parte superior es diferente a la inferior: de la comparación con las otras cuatro soleras se ve muy claramente, insultantemente claro, que está al revés. Leo el libro: "En la superficie plana de la solera está tallado el año 1560 al revés" Sobran más palabras. Al querer hacer notar el error a alguien encargado, sólo recibí la conversación de la guarda jurado que me aseguró que nadie podía hacer nada, salvo la Comisaria de la exposición, Antoinette Huysmans, "Responsable del Departamento de Escultura y Mobiliario de los Museos Reales de Arte e Historia de Bruselas" Quizás demasiadas mayúsculas.
18- RESURRECCIÓN DE CRISTO: Es un relieve de monumento funerario(o eso cree el libro) Lo destacable es el escudo de uno de los soldados romanos: una cabeza de medusa con dos serpientes enfrentándose, recordando al caduceo mercurial.
19- DOS FRISOS CON GROTESCOS: Son dos seres medio hombre, medio mariposa(lepidópteros), acabados en colas suntuosas floradas, expresando abundancia, cornucopia.
20- NUESTRA SEÑORA EN EL HUERTO: En este bonito marco se representa una escena harto curiosa: la Virgen sostiene al Niño, mientras un ángel, subido a una escalera, recolecta frutos dorados de dos árboles, mostrándose en primer plano dos cestos con los frutos. Parecen manzanas. El ángel posee un cesto en el que deposita las manzanas. Los dos árboles podrían ser los del Paraíso, y esta escena concuerda con la del Niño ofreciendo una manzana(¿dorada?)
21- LA ANUNCIACIÓN: De este relieve en alabastro destacaremos la presencia de unas flores(¿lirios?) y la de un gato junto a la Virgen(el libro duda de si es un perro) El ángel que se le aparece ala Virgen porta un cetro.
22- PRUDENCIA: La última obra que resaltaremos, una de las cuatro Virtudes. Por desgracia, se ha perdido el atributo que llevaba en su mano derecha. En torno a su brazo izquierdo se enrolla una serpiente. Lleva una especie de capa que adopta forma escamosa en su pecho, como una armadura.
Palos de Ciego.