GLOSARIO DE FULCANELLI N-P |
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NADA: A favor de la política del constante abandono, instálase la herejía funesta, en la razonadora vanidad y en el desprecio profundo de las leyes misteriosas. Entre éstas, la necesidad ineluctable de la putrefacción fecunda de toda materia, sea cual fuere, a fin de que prosiga en ella la vida, bajo la engañosa apariencia de la nada y de la muerte. Ante la fase transitoria, tenebrosa y secreta, que abre a la alquimia operante sus asombrosas posibilidades, ¿no es terrible que la Iglesia consienta, para lo sucesivo, esta atroz cremación que antaño prohibía absolutamente? La parábola del grano que cae al suelo, relatada por san Juan descubre un inmenso horizonte: "En verdad, en verdad os digo, que, si el grano de trigo que cae a la tierra no muere, permanece solo; pero si muere, llevará mucho fruto"(XII,24) San Juan también indica otro caso, a propósito de Lázaro, en el que la putrefacción del cuerpo no puede significar la abolición total de la vida: "Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, hermana del muerto, le dijo: Señor, ya hiede; pues hace cuatro días que está ahí. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de dios?"(XI, 39 y 40) En su olvido de la Verdad hermética que aseguró sus cimientos, la Iglesia, ante la cuestión de la incineración de los cadáveres, adopta, in ningún esfuerzo, las malas razones de la ciencia del bien y del mal, según la cual la descomposición de los cuerpos, en cementerios cada vez más colmados, constituye una amenaza de infección y de epidemias, porque los vivos siguen respirando la atmósfera que los rodea. Fue formulado ya hace más de un siglo cuando florecía el mezquino positivismo de los Comte y los Littré. Esta actitud no se ejercitó con las dos hecatombes, grandiosas por su duración y por su multitud de muertos, en superficies más bien reducidas, con inhumaciones en las que se hacía esperar mucho más y a menor profundidad de lo que permitían los reglamentos MC27,28
NATURALEZA: El cielo y la tierra, aunque confusos en el Caos cósmico original, no son diferentes en sustancia ni en esencia, sino que llegan a serlo en calidad, en cantidad y en virtud. ¿Acaso la tierra alquímica, caótica, inerte y estéril, no contiene el cielo filosófico? ¿Ha de ser, pues, imposible al artista, imitador de la Naturaleza y de la Gran Obra divina, separar, en su pequeño mundo, con ayuda del fuego secreto y del espíritu universal, las partes cristalinas, luminosas y puras, de las partes densas, tenebrosas y groseras? No, por lo tanto, debe realizarse esta separación, que consiste en extraer la luz de las tinieblas y en efectuar el trabajo del primero de los Grandes Días de Salomón. Gracias a ella[la separación] podremos saber lo que es la tierra filosofal y lo que los Adeptos han llamado cielo de los SabiosMC20 Muchos alquimistas, y la Turba en particular, han dicho, por boca de Baleus, que "la madre se apiada de su hijo, mientras que éste es muy duro con ella". El drama familiar se desarrolla, de manera positiva, en el seno del microcosmos alquímicofísico, de suerte que cabe esperar, para el mundo terrestre y su Humanidad, que la Naturaleza acabe perdonando a los hombres y conformándose, de la mejor manera, con los tormentos que éstos le imponen perpetuamenteMC26
NIÑO/ SALVADOR: Hay pues dos estrellas, las cuales, a pesar de que parezca inverosímil, forman en realidad una sola. La que brilla sobre la Virgen mística a la vez nuestra madre y el mar hermético anuncia la concepción y no es más que el reflejo de la otra, que precede al advenimiento milagroso del Hijo. Pues si la virgen celestial es todavía llamada stella matutina, estrella de la mañana; si es posible contemplar en ella el esplendor de una señal divina; si el descubrimiento de esta fuente de gracias pone gozo en el corazón del artista, no es, empero, más que una simple imagen reflejada por el espejo de la Sabiduría. A pesar de su importancia y del lugar que ocupa en los autores, esta estrella visible pero inalcanzable, da testimonio de la realidad de la otra, de la que coronó al Niño divino en el momento de nacer. El signo que condujo a los Magos a la cueva de Belén, nos dice san Crisóstomo, fue a colocarse, antes de desaparecer, sobre la cabeza del Salvador, rodeándole de un halo luminoso MC19
NOTRE-DAME: En el pórtico derecho del sur, se ubicaba la estatua de san Marcelo, en el entrepañoMC29
NÚCLEO: Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
NUEVE PARTES: Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
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OBRA: el fuego sólo se apaga cuando la Obra se ha cumplido y toda la masa tintórea impregna el vaso, que, de decantación en decantación, permanece absolutamente saturado y se vuelve luminoso como el solMC16 El que sabe hacer la Obra con sólo el mercurio ha encontrado lo que hay de más perfecto; es decir, ha recibido la luz y realizado el Magisterio MC17 La estrella es el gran signo de la Obra; que sella la materia filosofal; que le dice al alquimista que no ha encontrado la luz de los locos, sino la de los sabios; que consagra la sabiduría, y que se la llama la estrella de la mañana. El astro hermético es ante todo admirado en el espejo del arte o mercurio, antes de ser descubierto en el cielo químico, donde alumbra de manera infinitamente más discreta. La estrella es única y sin embargo es doble. Hay que aprender a distinguir su huella real de su imagen, y se observará que brilla con mayor intensidad a la luz del día que en las tinieblas de la noche. Basilio Valentin dice en sus Doce Llaves que los dioses han otorgado al hombre dos estrellas para que le conduzcan a la gran Sabiduría. Recomienda observarlas y seguir con constancia su claridad, pues en ellas se halla la Sabiduría MC18 Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
OBRA DE PEDRO: La francmasonería busca la palabra perdida, mientras que la Iglesia Universal(caqolich, "katholiké"), que posee este Verbo, está en camino de abandonarlo en el ecumenismo del diablo. Nada favorece tanto a esta falta imperdonable como la temerosa obediencia del clero, tan a menudo ignorante, al falaz impulso, que se dice progresivo, de fuerzas ocultas que sólo se proponen destruir la obra de Pedro. El ritual mágico de la misa latina, profundamente trastornado, ha perdido su valor y, actualmente, marcha de acuerdo con el sombrero flexible y el traje de calle que adoptan los clérigos, felices con el disfraz, en prometedora etapa hacia la abolición del celibato filosóficoMC27
OLOR: Cabe recordar aquí los experimentos, macabros y singulares, a que se dedicaron, a comienzos del Segundo Imperio, con paciencia y determinación propias de otra edad, los célebres médicos, toxicólogos por añadidura, Mateo José Orfila y Marie- Guillaume Devergie, sobre la lenta y progresiva descomposición del cuerpo humano. He aquí el resultado del experimento realizado, hasta entonces, en la fetidez y la intensa proliferación de los vibriones: "El olor disminuye gradualmente; por fin llega una época en que todas las partes blandas extendidas en el suelo no forman más que un detrito cenagoso, negruzco y de un olor que tiene algo de aromático" En cuanto a la transformación del hedor en perfume, hay que observar su impresionante semejanza con lo que declaran los viejos Maestros[...] Morien y Raimundo Lulio, al precisar que al olor infecto(odor teter) de la disolución oscura sucede el perfume más suave, porque es propio de la vida y del calor(quia et vitae propius est et caloris)MC28,29
OPERAR: Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
ORIENTE: Lugar en el que los Sabios ven aparecer la EstrellaMC20
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PACIENCIA: La Alquimia es para el hombre verdaderamente y nacidos de cierto estado de alma derivado de la gracia real y eficaz la busca y el despertar de la Vida secretamente adormecida bajo la gruesa envoltura del ser y la ruda corteza de las cosas. En los dos planos universales, donde se asientan juntos la materia y el espíritu, existe un progreso absoluto que consiste en una purificación permanente hasta la perfección última: solve et coagula, disuelve y coagula. Es una técnica sencilla y lineal, que requiere sinceridad, resolución y paciencia, y que apela a nuestra imaginación. Hay que aplicarse a la idea viva, a la imagen fructífera, al símbolo siempre inseparable de toda elaboración filosofal o de toda aventura poética, y que se abre poco a poco, en lenta progresión, a una mayor cantidad de luz y conocimientoMC26
PALABRA PERDIDA: Referencia a la búsqueda de la PiedraMC9 La francmasonería busca la palabra perdida, mientras que la Iglesia Universal(caqolich, "katholiké"), que posee este Verbo, está en camino de abandonarlo en el ecumenismo del diablo. Nada favorece tanto a esta falta imperdonable como la temerosa obediencia del clero, tan a menudo ignorante, al falaz impulso, que se dice progresivo, de fuerzas ocultas que sólo se proponen destruir la obra de Pedro. El ritual mágico de la misa latina, profundamente trastornado, ha perdido su valor y, actualmente, marcha de acuerdo con el sombrero flexible y el traje de calle que adoptan los clérigos, felices con el disfraz, en prometedora etapa hacia la abolición del celibato filosóficoMC27
PARÁBOLA DEL GRANO: A favor de la política del constante abandono, instálase la herejía funesta, en la razonadora vanidad y en el desprecio profundo de las leyes misteriosas. Entre éstas, la necesidad ineluctable de la putrefacción fecunda de toda materia, sea cual fuere, a fin de que prosiga en ella la vida, bajo la engañosa apariencia de la nada y de la muerte. Ante la fase transitoria, tenebrosa y secreta, que abre a la alquimia operante sus asombrosas posibilidades, ¿no es terrible que la Iglesia consienta, para lo sucesivo, esta atroz cremación que antaño prohibía absolutamente? La parábola del grano que cae al suelo, relatada por san Juan descubre un inmenso horizonte: "En verdad, en verdad os digo, que, si el grano de trigo que cae a la tierra no muere, permanece solo; pero si muere, llevará mucho fruto"(XII,24) San Juan también indica otro caso, a propósito de Lázaro, en el que la putrefacción del cuerpo no puede significar la abolición total de la vida: "Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, hermana del muerto, le dijo: Señor, ya hiede; pues hace cuatro días que está ahí. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de dios?"(XI, 39 y 40) En su olvido de la Verdad hermética que aseguró sus cimientos, la Iglesia, ante la cuestión de la incineración de los cadáveres, adopta, in ningún esfuerzo, las malas razones de la ciencia del bien y del mal, según la cual la descomposición de los cuerpos, en cementerios cada vez más colmados, constituye una amenaza de infección y de epidemias, porque los vivos siguen respirando la atmósfera que los rodea. Fue formulado ya hace más de un siglo cuando florecía el mezquino positivismo de los Comte y los Littré. Esta actitud no se ejercitó con las dos hecatombes, grandiosas por su duración y por su multitud de muertos, en superficies más bien reducidas, con inhumaciones en las que se hacía esperar mucho más y a menor profundidad de lo que permitían los reglamentos MC27,28
PARTES: Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
PARTES CRISTALINAS: El cielo y la tierra, aunque confusos en el Caos cósmico original, no son diferentes en sustancia ni en esencia, sino que llegan a serlo en calidad, en cantidad y en virtud. ¿Acaso la tierra alquímica, caótica, inerte y estéril, no contiene el cielo filosófico? ¿Ha de ser, pues, imposible al artista, imitador de la Naturaleza y de la Gran Obra divina, separar, en su pequeño mundo, con ayuda del fuego secreto y del espíritu universal, las partes cristalinas, luminosas y puras, de las partes densas, tenebrosas y groseras? No, por lo tanto, debe realizarse esta separación, que consiste en extraer la luz de las tinieblas y en efectuar el trabajo del primero de los Grandes Días de Salomón. Gracias a ella[la separación] podremos saber lo que es la tierra filosofal y lo que los Adeptos han llamado cielo de los SabiosMC20
PARTES DENSAS: El cielo y la tierra, aunque confusos en el Caos cósmico original, no son diferentes en sustancia ni en esencia, sino que llegan a serlo en calidad, en cantidad y en virtud. ¿Acaso la tierra alquímica, caótica, inerte y estéril, no contiene el cielo filosófico? ¿Ha de ser, pues, imposible al artista, imitador de la Naturaleza y de la Gran Obra divina, separar, en su pequeño mundo, con ayuda del fuego secreto y del espíritu universal, las partes cristalinas, luminosas y puras, de las partes densas, tenebrosas y groseras? No, por lo tanto, debe realizarse esta separación, que consiste en extraer la luz de las tinieblas y en efectuar el trabajo del primero de los Grandes Días de Salomón. Gracias a ella[la separación] podremos saber lo que es la tierra filosofal y lo que los Adeptos han llamado cielo de los SabiosMC20
PATRICIO: En referencia a Marcelo, Marcellus, de la antigua Lutecia. Obispo de París- discípulo y sucesor de Prudencio- , cuya estatua se hallaba originariamente en el entrepaño del pórtico de santa Ana(en el pilar central del pórtico derecho, del sur de Notre- Dame) desde comienzos del siglo XIV(antes de que los arquitectos Viollet- le- Duc y Lassus la sustituyesen hacia el año 1850(esto dice Canseliet; Fulcanelli dice 1860) por una aceptable copia. Sin embargo, a mediados del siglo XVI, la antigua estatua fue quitada y sustituida por una copia incorrecta). Posteriormente se encontró en el Museo de Cluny, en la gran sala de las Termas. Va afeitado, de acuerdo con la costumbre medieval, su mitra, muy sencilla, carece de todo adorno. El báculo, que sostiene con la mano izquierda(con su ábaco y su porción en espiral(verga pastoral o virga pastoralis, se clava, por su extremo inferior, en las fauces del dragón(según Emile- Jules Grillot de Givry, simboliza que es necesario un rayo celeste para encender el hornillo del atanor). Imparte la bendición, en una actitud llena de nobleza, inclinada la frente, doblado el antebrazo, la mano al nivel del hombro y alzados los dedos medio e índice. En la iconografía cristiana son muchos los santos que tienen a su vera el dragón agresivo o sumiso; entre ellos podemos citar a Juan Evangelista, Jaime el Mayor, Felipe, Miguel, Jorge y Patricio. Sin embargo, san Marcelo es el único que toca con su báculo la cabeza del monstruo. Gérard Dubois d´Orléans(Gerardo Dubois Aurelianensi) en su "Historia de la Iglesia de París"(in Historia Ecclesiae Parisiensis) narra los últimos hechos del obispo: "Cierta dama, más ilustre por la nobleza de su linaje que por las costumbres y la fama de una buena reputación, acabó su destino y, después, en pomposas exequias, fue depositada en la tumba, digna y solemnemente. A fin de castigarla por la violación de su lecho, una horrible serpiente avanza hacia la sepultura de la mujer, se alimenta de sus miembros y de su cadáver, cuya alma había corrompido con sus silbidos funestos. No la deja descansar en el lugar de descanso. Pero, alertados por el ruido, los viejos servidores de la dama se espantaron en grado sumo, y la multitud de la ciudad empezó a acudir al espectáculo y a alarmarse a la vista del enorme animal... Advertido el bienaventurado prelado, sale con el pueblo y ordena que los ciudadanos se mantengan como espectadores. En cuanto a él, sin asustarse, se planta ante el dragón... el cual, como si fuera un suplicante, se postra ante las rodillas del santo obispo y parece adularle y pedirle gracia. Entonces Marcelo, golpeándole la cabeza con su báculo, le arrojó encima su estola(Tum Marcellus caput ejus baculo percutiens, in eum orarium orarium, quod vulgo stola dicitur, Orarium, lo que se llama generalmente estola, según el Glosario de Du Cange- injecit); conduciéndole en círculo durante dos o tres millas, seguido por el pueblo, tiraba(extrahebat) su marcha solemne ante los ojos de los ciudadanos. Después, apostrofó a la bestia y le ordenó que, desde mañana, o permaneciese perpetuamente en los desiertos o fuese a arrojarse al mar..." Se distinguen las dos vías, seca y húmeda. Corresponde exactamente al Emblema 50 de Michael Maier en su Atalanta Fugiens, en el cual el dragón aprisiona a una mujer vestida, que yace inerte, n el esplendor de su madurez, en el fondo de una fosa igualmente violadaMC29-36
PERFECCIÓN ÚLTIMA: La Alquimia es para el hombre verdaderamente y nacidos de cierto estado de alma derivado de la gracia real y eficaz la busca y el despertar de la Vida secretamente adormecida bajo la gruesa envoltura del ser y la ruda corteza de las cosas. En los dos planos universales, donde se asientan juntos la materia y el espíritu, existe un progreso absoluto que consiste en una purificación permanente hasta la perfección última: solve et coagula, disuelve y coagula. Es una técnica sencilla y lineal, que requiere sinceridad, resolución y paciencia, y que apela a nuestra imaginación. Hay que aplicarse a la idea viva, a la imagen fructífera, al símbolo siempre inseparable de toda elaboración filosofal o de toda aventura poética, y que se abre poco a poco, en lenta progresión, a una mayor cantidad de luz y conocimientoMC26
PERFUME: Cabe recordar aquí los experimentos, macabros y singulares, a que se dedicaron, a comienzos del Segundo Imperio, con paciencia y determinación propias de otra edad, los célebres médicos, toxicólogos por añadidura, Mateo José Orfila y Marie- Guillaume Devergie, sobre la lenta y progresiva descomposición del cuerpo humano. He aquí el resultado del experimento realizado, hasta entonces, en la fetidez y la intensa proliferación de los vibriones: "El olor disminuye gradualmente; por fin llega una época en que todas las partes blandas extendidas en el suelo no forman más que un detrito cenagoso, negruzco y de un olor que tiene algo de aromático" En cuanto a la transformación del hedor en perfume, hay que observar su impresionante semejanza con lo que declaran los viejos Maestros[...] Morien y Raimundo Lulio, al precisar que al olor infecto(odor teter) de la disolución oscura sucede el perfume más suave, porque es propio de la vida y del calor(quia et vitae propius est et caloris)MC28,29
PEQUEÑO MUNDO: El cielo y la tierra, aunque confusos en el Caos cósmico original, no son diferentes en sustancia ni en esencia, sino que llegan a serlo en calidad, en cantidad y en virtud. ¿Acaso la tierra alquímica, caótica, inerte y estéril, no contiene el cielo filosófico? ¿Ha de ser, pues, imposible al artista, imitador de la Naturaleza y de la Gran Obra divina, separar, en su pequeño mundo, con ayuda del fuego secreto y del espíritu universal, las partes cristalinas, luminosas y puras, de las partes densas, tenebrosas y groseras? No, por lo tanto, debe realizarse esta separación, que consiste en extraer la luz de las tinieblas y en efectuar el trabajo del primero de los Grandes Días de Salomón. Gracias a ella[la separación] podremos saber lo que es la tierra filosofal y lo que los Adeptos han llamado cielo de los SabiosMC20
PHILALÈTHE: autor de la "Entrada al Palacio cerrado del Rey", extendiéndose sobre la práctica de la ObraMC20 Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
PILAR: En referencia a la situación de la estatua de san Marcelo en el entrepaño del pórtico derecho de Notre- Dame. Es un pie derecho exento, normalmente de sección poligonal. Suele tener mayor robustez que la columnaMC33
PINTURA ALQUÍMICA: en el convento franciscano de Cimiez hay una pintura alquímica acompañada de una inscripción latina que reza: "Cum luce salutem", con la luz la salvación, indicando la virtud salvadora inherente al resplandor nocturno y estelar MC19
PIRÁMIDES DE EGIPTO: contienen la misma verdad positiva, el mismo fondo científico, que las Catedrales Góticas, los templos de Grecia, las catacumbas romanas, las basílicas bizantinasMC10
POLO DEL CIELO HERMÉTICO: La estrella se trata verdaderamente de un astro nocturno cuya claridad resplandece sin gran fuerza en el polo del cielo hermético. Importa instruirse, sin dejarse engañar por las apariencias sobre este cielo terrestre. Sobre él habla Wenceslao Lavinius de Moravia e insiste Jacobus Tollius, "comprenderás lo que es el Cielo leyendo el pequeño comentario que sigue y por el cual el Cielo Químico habrá sido abierto. Pues este cielo es inmenso y viste los campos de luz purpúrea, donde se han reconocido sus astros y su sol" MC19,20
PÓRTICO: En referencia a la estatua de San Marcelo ubicada en el entrepaño del pórtico derecho de Notre-Dame. Según el diccionario de arte que manejo, un pórtico es un lugar cubierto y columnado, sito ante un edificio y generalmente adosado a él; galería columnada; estructura adintelada que da acceso a un edificio. Esta última acepción enlazaría con la primera que dan sobre la portada: puerta ornamentadaMC29
PRECIPICIO: el maestro de Fulcanelli advierte que casi puede decirse que el que saluda a la estrella de la mañana pierde para siempre el uso de la vista y de la razón, pues queda fascinado por su falsa luz y es precipitado en el abismo, a menos que(como a Fulcanelli) (no)[no sé si este "no" es un error de traducción o está puesto ex professo, pues el sentido literal es que no hay salvación posible. Ignoro si en francés la estructura de las frases negativas se construye con una doble negación, como en inglés] venga un gran golpe de suerte a arrancarle del borde del precipicio MC17
PRIMERA PIEDRA: la primera de los cimientos de la Catedral Gótica, resplandeciente gema, más preciosa que el mismo oro, sobre la cual Jesús edificó su Iglesia. Toda la verdad, toda la Filosofía, toda la Religión, descansan sobre esta Piedra única y sagrada. Muchos, henchidos de presunción, se creen capaces de modelarla, cuán raros son los elegidos cuya sencillez, cuya sabiduría, cuya habilidad, les permiten lograrloMC10
PRIMER TRABAJO: en él se manifiesta al artesano un color, llave del Arcano MayorMC11
PRISMA: la mujer del maestro de Fulcanelli tuvo un sueño en el que veía a un hombre envuelto en todos los colores del prisma elevándose hasta el sol. Se refiere a la adquisición de la Piedra por FulcanelliMC17
PROGRESO ABSOLUTO: La Alquimia es para el hombre verdaderamente y nacidos de cierto estado de alma derivado de la gracia real y eficaz la busca y el despertar de la Vida secretamente adormecida bajo la gruesa envoltura del ser y la ruda corteza de las cosas. En los dos planos universales, donde se asientan juntos la materia y el espíritu, existe un progreso absoluto que consiste en una purificación permanente hasta la perfección última: solve et coagula, disuelve y coagula. Es una técnica sencilla y lineal, que requiere sinceridad, resolución y paciencia, y que apela a nuestra imaginación. Hay que aplicarse a la idea viva, a la imagen fructífera, al símbolo siempre inseparable de toda elaboración filosofal o de toda aventura poética, y que se abre poco a poco, en lenta progresión, a una mayor cantidad de luz y conocimientoMC26
PRUDENCIO: En referencia a Marcelo, Marcellus, de la antigua Lutecia. Obispo de París- discípulo y sucesor de Prudencio- , cuya estatua se hallaba originariamente en el entrepaño del pórtico de santa Ana(en el pilar central del pórtico derecho, del sur de Notre- Dame) desde comienzos del siglo XIV(antes de que los arquitectos Viollet- le- Duc y Lassus la sustituyesen hacia el año 1850(esto dice Canseliet; Fulcanelli dice 1860) por una aceptable copia. Sin embargo, a mediados del siglo XVI, la antigua estatua fue quitada y sustituida por una copia incorrecta). Posteriormente se encontró en el Museo de Cluny, en la gran sala de las Termas. Va afeitado, de acuerdo con la costumbre medieval, su mitra, muy sencilla, carece de todo adorno. El báculo, que sostiene con la mano izquierda(con su ábaco y su porción en espiral(verga pastoral o virga pastoralis, se clava, por su extremo inferior, en las fauces del dragón(según Emile- Jules Grillot de Givry, simboliza que es necesario un rayo celeste para encender el hornillo del atanor). Imparte la bendición, en una actitud llena de nobleza, inclinada la frente, doblado el antebrazo, la mano al nivel del hombro y alzados los dedos medio e índice. En la iconografía cristiana son muchos los santos que tienen a su vera el dragón agresivo o sumiso; entre ellos podemos citar a Juan Evangelista, Jaime el Mayor, Felipe, Miguel, Jorge y Patricio. Sin embargo, san Marcelo es el único que toca con su báculo la cabeza del monstruo. Gérard Dubois d´Orléans(Gerardo Dubois Aurelianensi) en su "Historia de la Iglesia de París"(in Historia Ecclesiae Parisiensis) narra los últimos hechos del obispo: "Cierta dama, más ilustre por la nobleza de su linaje que por las costumbres y la fama de una buena reputación, acabó su destino y, después, en pomposas exequias, fue depositada en la tumba, digna y solemnemente. A fin de castigarla por la violación de su lecho, una horrible serpiente avanza hacia la sepultura de la mujer, se alimenta de sus miembros y de su cadáver, cuya alma había corrompido con sus silbidos funestos. No la deja descansar en el lugar de descanso. Pero, alertados por el ruido, los viejos servidores de la dama se espantaron en grado sumo, y la multitud de la ciudad empezó a acudir al espectáculo y a alarmarse a la vista del enorme animal... Advertido el bienaventurado prelado, sale con el pueblo y ordena que los ciudadanos se mantengan como espectadores. En cuanto a él, sin asustarse, se planta ante el dragón... el cual, como si fuera un suplicante, se postra ante las rodillas del santo obispo y parece adularle y pedirle gracia. Entonces Marcelo, golpeándole la cabeza con su báculo, le arrojó encima su estola(Tum Marcellus caput ejus baculo percutiens, in eum orarium orarium, quod vulgo stola dicitur, Orarium, lo que se llama generalmente estola, según el Glosario de Du Cange- injecit); conduciéndole en círculo durante dos o tres millas, seguido por el pueblo, tiraba(extrahebat) su marcha solemne ante los ojos de los ciudadanos. Después, apostrofó a la bestia y le ordenó que, desde mañana, o permaneciese perpetuamente en los desiertos o fuese a arrojarse al mar..." Se distinguen las dos vías, seca y húmeda. Corresponde exactamente al Emblema 50 de Michael Maier en su Atalanta Fugiens, en el cual el dragón aprisiona a una mujer vestida, que yace inerte, n el esplendor de su madurez, en el fondo de una fosa igualmente violadaMC29-36
PURIFICACIÓN PERMANENTE: La Alquimia es para el hombre verdaderamente y nacidos de cierto estado de alma derivado de la gracia real y eficaz la busca y el despertar de la Vida secretamente adormecida bajo la gruesa envoltura del ser y la ruda corteza de las cosas. En los dos planos universales, donde se asientan juntos la materia y el espíritu, existe un progreso absoluto que consiste en una purificación permanente hasta la perfección última: solve et coagula, disuelve y coagula. Es una técnica sencilla y lineal, que requiere sinceridad, resolución y paciencia, y que apela a nuestra imaginación. Hay que aplicarse a la idea viva, a la imagen fructífera, al símbolo siempre inseparable de toda elaboración filosofal o de toda aventura poética, y que se abre poco a poco, en lenta progresión, a una mayor cantidad de luz y conocimientoMC26
PURIFICAR: Philalèthe revela la manera de operar del siguiente modo: "Tómese cuatro partes de nuestro dragón ígneo que oculta en su vientre nuestro Acero mágico, y nueve partes de nuestro Imán; mézclese todo por medio de Vulcano ardiente, en forma de agua mineral, donde sobrenadará una espuma que debe ser quitada. Arrójese la costra, tómese el núcleo, purifíquese tres veces, por el fuego y la sal, cosa que se hará fácilmente si Saturno ha visto su imagen en el espejo de Marte. Y que el Todopoderoso estampe su sello real en esta Obra y la adorne con él particularmente"MC20,21
PUTREFACCIÓN: A favor de la política del constante abandono, instálase la herejía funesta, en la razonadora vanidad y en el desprecio profundo de las leyes misteriosas. Entre éstas, la necesidad ineluctable de la putrefacción fecunda de toda materia, sea cual fuere, a fin de que prosiga en ella la vida, bajo la engañosa apariencia de la nada y de la muerte. Ante la fase transitoria, tenebrosa y secreta, que abre a la alquimia operante sus asombrosas posibilidades, ¿no es terrible que la Iglesia consienta, para lo sucesivo, esta atroz cremación que antaño prohibía absolutamente? La parábola del grano que cae al suelo, relatada por san Juan descubre un inmenso horizonte: "En verdad, en verdad os digo, que, si el grano de trigo que cae a la tierra no muere, permanece solo; pero si muere, llevará mucho fruto"(XII,24) San Juan también indica otro caso, a propósito de Lázaro, en el que la putrefacción del cuerpo no puede significar la abolición total de la vida: "Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, hermana del muerto, le dijo: Señor, ya hiede; pues hace cuatro días que está ahí. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de dios?"(XI, 39 y 40) En su olvido de la Verdad hermética que aseguró sus cimientos, la Iglesia, ante la cuestión de la incineración de los cadáveres, adopta, in ningún esfuerzo, las malas razones de la ciencia del bien y del mal, según la cual la descomposición de los cuerpos, en cementerios cada vez más colmados, constituye una amenaza de infección y de epidemias, porque los vivos siguen respirando la atmósfera que los rodea. Fue formulado ya hace más de un siglo cuando florecía el mezquino positivismo de los Comte y los Littré. Esta actitud no se ejercitó con las dos hecatombes, grandiosas por su duración y por su multitud de muertos, en superficies más bien reducidas, con inhumaciones en las que se hacía esperar mucho más y a menor profundidad de lo que permitían los reglamentos MC27,28